El ritual…

El ritual tiene lugar en cada porción de la tierra. Nace de las entrañas y se manifiesta en forma de dolor y de canto. Los rituales pertenecen al mundo de los símbolos y en ellos se funde el hombre con la naturaleza.

La sociedad del ritual es esa telaraña simbólica; es el humo de la ceremonia que tiene el poder de comunicar sin palabras, es el lazo que une inconscientemente. No es lo que buscamos, sino más bien aquello que nos define.

En ocasiones creemos que nuestra sociedad está en peligro y entonces corremos detrás de modelos impuestos por otros países; tratamos de encontrar soluciones pero el remedio nunca llega, y no llega, no porque sea malo sino porque antes de tomar cualquier decisión fuimos incapaces de consultar a la tierra. Y la tierra somos nosotros: materia que se funde al poner un pie sobre la hierba.

Nada es más poderoso que el olor de la tierra, nada es más significativo que el canto de la naturaleza. Eso es el ritual. Ese es el espíritu que define a cada sociedad, y a él nos debemos.

Cada sociedad tiene su ceremonia y su canto. Pensarse es quizá la única alternativa. Mirarse a la cara para luego reconocerse es la mejor manera de volver a retomar el camino. La naturaleza de cada hombre se define por la hierba que pisa, y no por el ruido que tiene lugar a cientos de kilómetros…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *