Una pincelada de delirio…

Tal vez todo se trate de considerar algunas palabras como malas palabras y en las escuelas los maestros, en lugar de preocuparse por cosas que no tienen demasiada relevancia, insistan en focalizar toda su capacidad en eliminar vocablos como Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Organización Mundial de Comercio o, simplemente, prohibirles a los alumnos que piensen en términos como imperialismo, hegemonía, mercados o cosas por el estilo.

También tendrán que hacer hincapié en borrar de sus cabezas profesiones como agente de bolsa, político, o banquero. Estas dos últimas profesiones más que borrarlas deberán ser consideradas palabras a las que se les intentará encontrar un término menos ofensivo. No sé, en lugar de político podemos decir protector y en lugar de banquero podemos utilizar la palabra… Bueno, lo siento, me temo que no existe una palabra para banquero. También tendrá que ser eliminada. Economista es otra de las palabras que será mejor no utilizarla por un tiempo.

En lo que sí se deberá insistir es en vocablos como continente africano, América Latina, la India, y en todos esos países o lugares en los que la palabra dignidad ha sido reemplazada por olvido. Y entonces, los alumnos tendrán intensiones de saber, o de entender que fue lo que realmente pasó. Y es ahí cuando los maestros pondrán a prueba todos sus conocimientos. Porque de lo que éstos les cuenten a sus alumnos dependerá el grado de preocupación o la empatía.

Les explicarán además, que progreso no significa estar siempre en el mismo lugar o dejar en manos de la historia aquello que es responsabilidad de los hombres. Que progreso es reducir la desigualdad y es también aumentar el grado de conciencia. También tendrán que insistir en la palabra conciencia y para ello tal vez tengan que introducirse en “El cuarto camino”.

Y para finalizar con esta pincelada de delirio, el amor es la palabra con la que más se deberá insistir; ya que es la única que no se enreda en la boca cada vez que se utiliza. Y si lo hace es porque uno todavía no ha sido capaz de entender su significado. No, no existe otro camino. Y los maestros podrán utilizar como ejemplo los nombres de aquellas personalidades notables. O, simplemente, decirles a sus alumnos que hay personas que lo han entregado todo y siempre estuvieron a su lado…

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